El vendedor de helados y bloguero Don Nico sobrevivió al ataque a balazos que sufrió mientras transmitía en vivo desde Salvatierra, Guanajuato, cuando denunciaba baches en una carretera. Tras pedir ayuda por teléfono, fue rescatado con vida y se encuentra estable. Las autoridades investigan el atentado.
Salvatierra, Guanajuato, 9 de octubre de 2025. — Lo que parecía una tragedia sin esperanza terminó con una noticia que ha generado alivio y admiración: Don Nico, el vendedor de helados que fue baleado mientras denunciaba baches en una transmisión en vivo, sobrevivió al ataque.
Guadalupe “N”, conocido en redes sociales como Don Nico, fue agredido a balazos la tarde del lunes mientras transmitía desde la página de Facebook “Helados Nico”, donde mostraba el mal estado de la carretera en la comunidad de Urireo, municipio de Salvatierra.
Durante la transmisión, el hombre hablaba sobre la nula respuesta de las autoridades ante las denuncias ciudadanas por los baches, cuando una motocicleta con dos hombres armados se acercó y abrió fuego contra él. En el video se alcanzan a escuchar al menos 13 detonaciones, seguidas de gritos y confusión.
Tras el ataque, y en un acto de desesperación, Don Nico logró comunicarse con su familia para pedir ayuda y despedirse:
“Ya me mataron, corazón. Estoy tirado en el campo. Dile a mis hijos que los amo”, alcanzó a decir.
Minutos después, fue localizado con vida y trasladado a un hospital, donde permanece bajo observación médica. Su estado de salud se reporta estable, según fuentes cercanas a su familia.
Las autoridades de Guanajuato informaron que siguen dos líneas de investigación sobre el atentado, y no descartan que esté relacionado con sus denuncias públicas sobre el mal estado de las vialidades y la falta de atención gubernamental.
Vecinos y seguidores han mostrado su apoyo en redes sociales con mensajes de solidaridad bajo el hashtag #FuerzaDonNico, destacando su compromiso con la comunidad y su valentía al alzar la voz.
“Don Nico no solo vende helados, también vende esperanza. Denuncia por todos nosotros”, escribió una vecina de Urireo.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad de los ciudadanos que denuncian irregularidades públicas y la falta de protección ante posibles represalias.
Por ahora, el bloguero y comerciante local se recupera mientras su historia da la vuelta al país como símbolo de resistencia y amor por su comunidad.












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