Una noche cautivante, un disco casi completo en vivo y la jornada del Mariachi Gama Mil, hicieron del líder de Faith no More un intérprete único en todo lo que va del Festival Internacional Cervantino.
Guanajuato Capital., 03 de octubre 2026.-
El paso de Mike Patton por México con la presentación de Mondo Cane, que cerró en el Festival Internacional Cervantino en este 2026, demostró lo invaluable que logra ser un artista; lo inclasificable de algunas leyendas vivas y lo conmovedor del talento absoluto. Pues la disciplina de Mike lo ha llevado a mantener de forma casi intacta, su potencial voz a sus 58 años de edad.
El arranque de Mondo Cane, álbum y proyecto liderado por el californiano, enchina la piel. El conjunto de cuerdas, las percusiones, el theremin, piano, vientos y la sola presencia de Patton con una camisa con diseño alegórico al día de muertos, posiblemente comprada de un buen tianguis, fueron elementos suficientes para darnos cuenta que estábamos presenciando un momento único en la capital del estado, la inigualable ciudad más colorida del Bajío.

Yo no sé qué sorpresa se habrán llevado los que no le conocían, al ver a un sujeto con canas, dos trenzas hasta la espalda, un megáfono, gritos, susurros y falsetes combinados con saltos disparatados. Lo debió conmover a algunos mientras que a otros, les pudo resultar extraño, aunque como un poco de dulce: algo adictivo.
Pero es la bondad de Mondo Cane, con canciones del pop italiano de la década de los 50 y 60, con un toque mucho más versátil en los arreglos e incluso improvisaciones que menean al líder en más de una vez.
Yo no tengo duda, las lágrimas se sueltan al escuchar a uno de sus clásicos jamás escritos; Retrovertigo (Mr Bungle), que si no hacía falta más, también los acompaña con el Mariachi Gama Mil …el llanto ocurre dentro y fuera del cuerpo.

Escucharlo hablar español, cada vez mejor pero aún con tono casi caricaturesco, es un sagrado chiste que deja una sonrisa memorable, una anécdota enorme en el mundo del rock, del metal, del jazz, de lo que quieras, Mike estará dentro de esa conversación.
Y sí, no podemos pasar desapercibidos sus tres covers a la música mexicana: “Luz de luna” de Álvaro Carrillo; “La llorona” de Chabela Vargas; y por supuesto, “Hasta que te conocí” del Divo de Juárez.
La noche fue única, fue única en totalidad. La envidia que se siente al ver a los amantes sellando el beso con “Senza fine” de fondo, es visible en el rostro, en el temblar del cuerpo y el agua saliendo por las miradas.
No existe mayor hambre para crear y cantar que la que habita dentro de Mike, que ha creado proyectos como se hace un huevo en la mañana, y en todos ellos ha dejado segundos deliciosos de interpretación, de cautivante hiperactividad y trabajo puro. Lamentaría toda la vida no haber ido a presencial este acto pero, como corrí con suerte, lo lamento por los que no lo han podido presenciar. Sin embargo, los invito a descubrir al caballero, que aunque todavía le queda mucho por entregar, dejó una de las mejores actuaciones en este colorido y amplio país.
Gracias cervantino. Gracias Patton.













